Como se suele decir, a la tercera va la vencida y asi es, en esta ocasión tengo que dar las gracias por la compañia en esta salida a Pedro y a Rui, dos grandes de la fotografía, de los cuales aún tengo mucho que aprender.
La historia de este Palacio es conocida ya por muchos, pero ahí va un breve resumen para los que no la conocen.
Uno de tantos emigrantes que busca fortuna en Brasil, el joven contrae una enfermedad de dificil curación y por causas del destino se topa con un remedio natural creado por los indios nativos que lo cura por completo.
A raiz de ese encuentro decide estudiar las propiedades curativas de esas plantas y crea una empresa farmaceutica con un resultado de grandes beneficios. El gobierno le otorga el titulo de Vizconde. Entre sus dos matrimonios llega a tener 11 hijos.
De vuelta a su pais construye la casa en los terrenos de su suegro. Tras su muerte deja escrito que la casa solo puede ser traspasada entre miembros de la familia. Los hijos se negaron a mantener la casa por lo que quedó a manos del paso del tiempo y de los distintos saqueos y destrozos que se pueden apreciar, aqui el estado en la actualidad.